miércoles, 20 de agosto de 2008

Como un topo

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un “cuatro ojos” como yo cuando está en el extranjero? Perder las gafas, no tener otras de recambio y no usar lentillas... Vale, yo uso lentillas y además no he perdido las gafas, así que... Y lo segundo peor??? Que se te rompan las gafas, en un sitio en el que no tienes lentillas ni posibilidad de repararlas...

Efectivamente... Eso es lo que me ha pasado. Estaba en el trabajo, me quité las gafas un segundo para limpiar los cristales y de repente, sin hacer prácticamente nada de fuerza... se separaron en dos, por la zona del puente.



La montura es plástico y tienen ya algo más de 3 años...por lo que con el calor, el sudor y que las uso a diario... ya les venía notando en la zona donde apoya la nariz, que el plástico se iba como “gastando” y le salían algunas bubujitas, además de que los cristales, que al ser de policarbonato (plástico) estaban ya algo opacos, por lo que ya tenía en mente comprarme otras cuando fuese de visita a España (en ppio en Navidades), pero desafortunadamente esta pequeña desgracia tuvo que ocurrirme aquí, en China, donde mis recursos a la hora de buscar soluciones son mucho más limitados debido al desconocimiento de la ciudad y de lo que se puede y no se puede comprar/encontrar en las tiendas...

El caso, es que estaba en el trabajo y claro. Como cojones me las apaño yo sin gafas con lo “topo” que soy???? Tuve que sacar mi vena de ingeniero (palabra que viene latín ingenium , que como podéis imaginar significa ingenio) y buscar una solución al menos transitoria, con la que poder seguir usando las gafas mientras no llegaba a casa y podía ponerme las lentillas. Pero aquí en la empresa, tampoco es que haya demasiados “utensilios “ para estos menesteres, por lo que la tarea no era fácil... Primero lo intenté con unas etiquetas, pero en la zona que se me rompieron las gafas, no se sujetaban bien. Y si le meto unas grapas??? Bueno, mejor dejo esa idea como último recurso...

Coño un rollo de celo... puede ser buena opción.... Mi gozo en un pozo... el pegamento que lleva no es muy fuerte y me encuentro de nuevo con que casi no tengo zona de sujeción y las gafas se separan... Al final acabo por desmontar los cristales para ganar un poco de superficie de contacto y conseguir que el celo haga mas fuerza de sujeción. Con un cutter recorto el exceso de celo en las guías de los cristales y vuelvo a montarlos... Finalmente parece que la solución temporal es satisfactoria y que por lo menos podré llegar a casa con las gafas colgando de mi nariz y orejas, aunque pareciendo el típico empollón de película americana con las gafas llenas de celofán.



Al día siguiente fui al Carrefour, a ver si encontraba Loctitte o algo que se le pareciese para intentar reparar las gafas de una forma más robusta que con el celo y afortunadamente lo encontré. Con un poco de maña pude volver a “arrejuntar” las dos partes sin que se notase demasiado el pegote de Loctitte en el medio y medio de las gafas.



Acto seguido me puse a buscar por internet y a preguntar a los cuatro conocidos que tengo por Shanghai dónde podía encontrar una buena óptica, pues a pesar de que las gafas estaban más o menos reparadas, no tenía garantías de que no se volviesen a romper por el mismo sitio, ya que el Loctitte que compré me dio la sensación de que no es igual de cañero que el que se puede comprar en España... De hecho no tenían la versión “Super Glue 3” y tuve que conformarme con el normal...

Afortunadamente encontré la información que estaba buscando durante el domingo por la tarde, pero esta es otra aventura que dejo para el siguiente post.

martes, 19 de agosto de 2008

Y en Galicia nos quejamos de lluvia...

Pues veníos a Shanghai... Que llevo una semana en la que todos y absolutamente todos los días están cayendo unas tormentas eléctricas y de agua impresionantes... De hecho, hoy me pilló en el medio de la calle una y no veis como me puso. Caía agua "a caldeiros". De echo hasta me caló el paraguas y goteaba a través de él.

Eso si... El "calorcito" no nos lo quita nadie...

martes, 12 de agosto de 2008

Un poquito de Chinglish

En Shanghai en particular y supongo que en china en general tienen la agradable costumbre de traducir prácticamente todos los carteles, letreros, etc... al inglés. Por desgracia, o más bien por gracia, estas traducciones a veces dejan bastante que desear y se convierten en lo que popularmente se ha denominado como “chinglish”, que son malas traducciones al inglés de los letreros chinos. Por lo visto, los servicios públicos son una fuente inagotable de estas graciosas traducciones. Como yo no suelo visitar estos aseos, no tengo ninguna foto de ellas. Pero si tenéis curiosidad podéis encontrar unos cuantos carteles aquí o aquí.

Venga me porto bien y os pongo yo directamente una imagen, sacada del genial blog sobre China de ChinoChano.


"En la primera línea, en vez de decir "cuidado con la cabeza, se puede golpear" el cartel dice "golpéese la cabeza (aquí)". En la segunda línea, escribieron con varias faltas de hortografía: "el suelo está resbaladizo, cuidado con..." y entonces, como el que hizo el cartel no sabía escribir en inglés "...hacerse un chichón" directamente dibujó uno."


Si os puedo decir que en mi empresa hay un cartel que pone “chonging room” en vez de “changing room”, pero no puedo sacarle una foto, ya que justo enfrente del cartel está un segurata y me da “no se qué”, pero lo que si os puedo enseñar es este fantástica “carta de comidas” que muestra un poco de “chinglish” y que además en español es bastante graciosa.



“Conejo KK Servicio de habitaciones”. En realidad esto es un servicio de entregas a domicilio, tipo “telepizza” o “teletortilla” y en vez de “Room Service” debería poner algo así como “take away service” o “food delivery service”... Porque que yo sepa, el servicio de habitaciones es para los hoteles... Por no hablar del gracioso nombre de “Conejo KK”. Vamos, que no se yo si me atrevería a pedir algo a un restaurante con ese nombre...

Además podéis ver que el de la imprenta se lo ha currado y la publicidad de la contraportada está impresa al revés que el resto folleto... Si soy yo el que encarga el librito ya está repitiéndolo, que menuda imagen de empresa da un librito tan caro (que la verdad es de buena calidad) y con hojas impresas del revés. Aunque sea la publicidad de la contraportada...

viernes, 8 de agosto de 2008

Taxis y olimpiadas

Y hoy, por fin comenzarán los Juegos Olímpicos Beijing 2008.



Después de que la TV china me masacrara durante estos dos meses con reportajes de deportistas olímpicos chinos que acudirán a estos juegos, así como de “viejas glorias”. Con las obras que han estado realizando en Beijing, las nuevas líneas de metro abiertas.



El Estadio del Nido de pájaro o el Cubo de la Burbuja,



Las medidas para rebajar o al menos intentar controlar la contaminación ... que sinceramente, creo que no es tan “chunga” como la pintan todos los medios extranjeros..., las demostraciones de la policía y cuerpos militares para evitar o actuar en caso de emergencia terrorista (que la verdad es que molan y acojonan la miso tiempo) o esos maravillosos reportajes sobre los voluntarios extranjeros que vienen a Beijing para colaborar con los juegos con una sonrisa en la cara y diciendo que China es lo mejor del mundo mundial.... Hoy, por fin, darán comienzo unos de los Juegos Olímpicos más polémicos de la historia reciente con una ceremonia de apertura que se espera sea espectacular.





Pero en Shanghai, que por cierto, también es ciudad olímpica, los juegos comenzaron ayer por la noche, con el partido inaugural Argentina (con Messi) – Costa de Marfil, que ganó la albiceleste por 2-1. El partido se notó más de lo que yo esperaba, empezando por los controles en el metro, con algo mas de seguratas, que se encargaban de pararte y solicitarte, muy amablemente por cierto, que abrieses tu mochila o te pasaban un detector de metales... por ver por la calle a Chinos vestidos con la camiseta de Argentina y la bandera pintada en la cara o la maravillosa aventura en la que se convirtió conseguir un taxi para volver para casa, después de haber ido al centro a dar una vuelta al salir de currar.

Como la Linea 6 de metro, que es la que tengo que coger para ir a mi casa, cierra bastante temprano, normalmente tengo que coger la Línea 2 y bajarme en Century Avenue, es es una estación intercambio por la que pasan 3 líneas. Desde allí a mi casa son unos 10 minutos en Taxi y encontrar uno no suele requerir más esfuerzo que salir por la boca del metro, acercarte hasta el borde de la acera y levantar la mano para que se pare uno de los cientos de miles de taxis que pueblan la ciudad. Pero ayer era especial y era prácticamente imposible encontrar un taxi que fuese libre y además había muchísima gente esperando.

Como lo de hacer colas organizadas no va con los chinos, ponerte con el resto no te garantizaba conseguir un taxi en un plazo relativamente corto en función del momento en el que te arrejuntases a la “cola”. Pues básicamente aquello se convirtió en “la caza del taxi” como si de un fin de año cualquiera se tratase. Yo estuve como 15-20 minutos intentando conseguir uno pero era imposible, los chinos se lo curraban por grupos... Si veían uno libre. Se ponían delante de él sin dejarle llegar a la parada y claro una vez el taxi estaba parado le abrían la puerta y para adentro... y los que estaban un poco más adelante, aunque llevasen más tiempo esperando... que se jodiesen.

Yo fui probando varios lugares y esquinas durante este tiempo, pero me fue imposible conseguir montarme en uno. Cuando ya llevaba unos 15-20 minutos esperado y ya estaba cansado de esperar de pie, me senté en el borde de la acera y me dediqué a ir levantando la mano cada vez que veía un taxi, fuese o no fuese ocupado, para ver si sonaba la flauta... y de hecho sonó. Se me acercó un chino con su Chery QQ (una burda copia del Daewoo Matiz, que en chino se pronuncia “ChiChi”) de color amarillo limón y me preguntó que a dónde quería ir...



- Qu nali? Me dijo.

- Wo qu Hongfeng Lu, le contesté yo. A lo que el tío afirmó con la cabeza después de reflexionar un pequeño instante.

Antes de montarme tocaba negociar el precio. El tío me quería cobrar 30 yuan, pero el taxi me cuesta 20, por lo que le dije que era muy caro... y ya que era un taxi ilegal, me dije a mi mismo que tenía que cobrarme menos que el taxi, por lo que intenté negociar los 15 yuans. El amable chino me había dicho 20, después de mi primera negativa, a lo que yo le respondí con los 15 que tenía pensado... El chinorri me dijo que no después de vacilar un segundo y arrancó en busca de otro cliente...

Allí me quedé yo de nuevo, sentado en el borde de la acera y esperando a que llegase otro taxi en la noche en la que era prácticamente imposible encontrar uno, mientras pensaba... joder... acabo de dejar escapar un “taxi”, después de llevar esperando 20 minutos por 50 cochinos céntimos de €uro!!!!

Así que cansado de esperar me levanté y decidí ir a otra zona con menos “cazadores de taxis”... y al final encontré uno... Pero ya eran más de las 11 de la noche, por lo que la tarifa ya había cambiado y la bajada de bandera eran 14 yuan en vez de 11... y como además donde lo cogí, el taxi no podía meterse directo, porque era dirección prohibida, tuvo que dar un pequeño rodeo y al final me acabó costando los 30 yuan que me había pedido el “taxista” ilegal...

Pero bueno, que sería la vida en el extranjero sin estas pequeñas “aventuras”... Después de todo solo tarde media hora más en llegar a casa y el taxi solo me costo 1€ más de lo normal.

martes, 5 de agosto de 2008

Durmiendo en Shanghai

Otra de las bonitas costumbres chinas es que si te apetece dormir, pues simplemente duermes y punto. Aquí nadie te mirará extraño si estás en la parada del bus totalmente repanchingado pegándote una muy buena cabezada… y quien dice en la parada del bus dice dentro del metro o simplemente tirado en la calle con una simple esterilla de cáñamo. Para muestra un par de fotos tomadas dentro del vagón del metro.



Pero no os penséis que solo se duerme en los asientos… Si no hay sitio, pues al suelo, apoyas la cabeza contra una barra de sujeción y a “tirar millas”.



Y no, no era el último o el primer metro del día… Las fotos fueron sacadas entre las 4 y la 8 de la tarde. Pero esto no es ni mucho menos lo más “heavy” que he podido ver…

Este fin de semana fui a un McDonalds 24h a “desayunar” a las 5:30 de la mañana, después de haber salido y aquello era un auténtico dormitorio. La gente se pide una Coca Cola o algo así y a dormir en los bancos o apoyados sobre las mesas… Y no os penséis que son vagabundos o cosas así. Es gente que viene a salir al centro de Shanghai y que vive muy a las afueras y como el taxi les sale muy caro para volver a casa, se echan unas cabezadas antes de que abra el metro para volver a casa.

Tampoco creáis que estas cosas solo se pueden ver por la calle… porque algunos de los días que no he subido a la cantina a comer, he visto como varios de mis compañeros aprovechan para echarse una siesta en su puesto de trabajo durante la hora de la comida… sin lugar a dudas, algo que todos hemos deseado hacer alguna vez, pero que nunca nos hemos atrevido a hacer…

Aunque sin duda lo que más gracia me ha hecho, ha sido ver a gente durmiendo sobre una moto, con las piernas tiradas por encima del manillar, la espalda totalmente recostada sobre la banqueta y la cabeza apoyada sobre el cofre trasero, descansando plácidamente.

Y aunque yo no le he visto, me han comentado que por las noches, en verano, muchísima gente sale a dormir a la calle. Gente que no tiene A/C en casa, lo que hace totalmente imposible dormir dentro de una casa, se coge una esterilla y se va a la calle con sus gayumbos y su camiseta de asas y se tira placidamente sobre la acera a “disfrutar” de la leve brisa cálida que corre en la calle. Por lo visto, People’s Square es todo un “salón dormitorio” con gente tirada por la calle en verano.