lunes, 17 de octubre de 2011

Beer Garden

A pesar de tener alrededor de 10 Millones de habitantes, Harbin es en muchos aspectos un pueblo. O si lo preferís una colección de pequeños pueblos aglutinados que lo convierten en una macro urbe, pero únicamente en dimensión y tal vez en infraestructuras, pero en cuanto a servicios , ocio o ritmo de vida no deja de ser más que un pueblo grande. Cualquier ciudad en España con más de 300.000 habitantes tiene más vida que Harbin.

En invierno y por razones obvias como el frío o las pocas horas de luz disponibles durante el día la ciudad vive a otro ritmo, no es que la ciudad se pare ni mucho menos, pero la gente no sale mucho a la calle, los taxis escasean, los restaurantes, tiendas y centros comerciales cierran antes, si bien a pesar de lo que pudiese parecer a simple vista y muy en contra de lo que yo pensaba, todo el mundo sigue más o menos con sus quehaceres habituales solo que a un ritmo “de pueblo” tal y como comentaba en el primer párrafo.

Cuando llega el verano y el solete calienta la ciudad hasta los 30ºC el espíritu de los chinos, a los que en general les encanta hacer vida en la calle, sale a relucir. Todas las esquinas se llenan de puestecillos de barbacoas o comidas callejeras, donde los locales se atiborran a base de cervezas calientes y comidas de lo más variadas. Es también cuando en las zonas más concurridas y sobre todo en las transversales de la calle peatonal se instalan los “beer garden”, que a mí me recuerdan particularmente a los puestos de comida que se montan en todas las ferias gastronómicas de Galicia.



Alguno hasta lo hay con 2 plantas y construido con la típica estructura de metal pintada de verde mezcla entre ruso y chino que tanto abunda en la ciudad.


Una vez dentro puedes pasearte por todos los puestos de comida, para elegir lo que más te apetezca en el momento.


Todo tipo de pinchos, brochetas de carne o verdura para hacer a la brasa o a la plancha



Selección de mariscos variados. Almejas, cangrejos de río, navajas…


Aunque bueno, como yo soy poco amigo de experimentos culinarios, normalmente me suelo decantar por unos deliciosos “kebabs” al curry que cocinan algún emigrante del oeste de China.


Y para disfrutarlos, nada mejor que las enormes jarras de cerveza medianamente frescas, que no frías, que puedes comprar por 4 perras y que son lo que realmente le da nombre a este tipo de terrazas.


Si más no recuerdo, ese bidón cuesta alrededor de 15-20 yuanes. Vamos que un botellín de agua es bastante más caro en comparación.

Normalmente suelo se bastante cuidadoso con lo que como en China y a pesar de gustarme algunos de los platos que se pueden encontrar en algunos de los puestos callejeros que pueblan las esquinas, no me dejo cautivar por el primer plato que veo. Si eres atrevido y te gusta experimentar creo que los beer garden son un lugar bastante seguro para ello puesto que, sin olvidar que estamos en China y comiendo comida que se cocina en la calle, el aspecto general de casi todos ellos es bastante bueno.




Una vez terminada con la comida, lo mejor que se puede hacer es aprovechar el buen tiempo y unirse a los lugareños a pasear por la concurrida Zhongyang da jie - 中央大街 o Calle Central, que es uno de los spots turísticos de Harbin, ya que la arquitectura del lugar de influencia rusa no se puede encontrar en ningún otro lugar de China.




Desgraciadamente ya nos encontramos en Octubre y las temperaturas ya empiezan a estar por debajo de 0ºC durante la noche, por lo que salir a pasear se hace cada vez más y más duro, ya que las opciones de actividades al aire libre desaparecen a la misma velocidad que baja el mercurio de los termómetros y lo único que apetece es quedarse en el sofá con la mantita y el mando del DVD… Pero por lo menos, ya queda menos para el festival de hielo, pero ese será tema para otro post.



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2 comentarios:

casinoviembre dijo...

a Mí esa cultura de "terrazas" también me recuerda a galicia. Me encanta pasarme la noche acribillada por los mosquitos en una de esas mesas plasticas y pegajosas. Es el encanto de china. Nunca he puesto miramientos a la comida que se sirve en esos lugares, y hasta el día de hoy, no me he intoxicado. :)

Diego dijo...

Bueno, yo no es que le ponga muchos miramientos, sobre todo porque si está bien hecho a la brasa pues ya estará todo muerto y tampoco me ha pasado nada hasta ahora, pero si tengo algún amigo que ha tenido que acabar pasando por el hospital después de 3 días sin poder moverse.

Yo de momento toco madera.